Impensada victoria de Hamilton en Alemania

Luego de partir en la posicion 14 por una falla en la clasificación sabatina y un error tremendo de Vettel mientras lideraba la competencia le permitieron al campeón mundial actual llevarse una victoria en un gran premio en el que no tenía expectativas de ganar.

Unos golpes en el volante. Un lamento. Unas manos alzadas. Unas pocas gotas en el cristal. Un piloto que llora. Otro que sonríe con las manos agarradas con fuerza a su coche. Una grúa. Neumáticos que vuelan de mano en mano. Lluvia. Fórmula 1… Esta es la historia de cómo empezó a llover en Hockenheim en una curva, después en todas, y cómo Sebastian Vettel cometió un error y perdió la carrera para que dé una vuelta el Mundial. Y la de cómo Lewis Hamilton ganó la carrera, desde la decimocuarta posición a la primera. Una rivalidad de época para un deporte increíble, uno de esos en los que pasan tantas cosas fuera y dentro de la pista que necesitaríamos escribir un libro en cada crónica.

Salía Vettel en la pole y conservó ese puesto con Bottas segundo y Hamilton remontando desde atrás. En la séptima vuelta el alemán seguía líder y tranquilo con casi cuatro segundos de ventaja sobre el finlandés de Mercedes mientras el campeón del mundo ya estaba detrás de Alonso y siguió su escalada hacia un Everest imposible. También llegaba desde el penúltimo puesto remontando Daniel Ricciardo. El australiano llegó hasta las posiciones de puntos, pero el motor de su Renault le dejó tirado. Abandono. Así seguía la carrera con Alonso luchando por entrar en la zona de puntos batallando con Leclerc y compañía, Hamilton remontando hasta la cuarta plaza, Vettel primero con cierta calma con Bottas lejos… hasta que llegó la primera historia interesante.

Raikkonen iba a una estrategia a dos paradas y se había puesto primero por delante de Vettel. Al finlandés le quedaba una parada y Seb pidió que le dejaran pasar. Incluso con una estrategia tremenda para un compañero de equipo, hablando de que su amigo finlandés no tiene contrato para la próxima temporada ni se está jugando el título. Detalles. Finalmente, tras una explicación larga el jefe del muro de Ferrari, Kimi dejó pasar a su vecino de box. «Si querés que le deje pasar, decímelo», bramó el campeón 2007.

Desde ahí la carrera era del tetracampeón alemán, aunque Hamilton seguía en su remontada después de más de cuarenta vueltas con los neumáticos blandos. Esperaba lluvia. Poco antes del simulacro de lluvia en Mercedes metieron a Hamilton a boxes. Parecía que regalaban la carrera a Vettel, porque a la vuelta siguiente se empezaron a ver gotas en el cristal de las camaras.

Hamilton sonreía porque sus neumáticos ultrablandos iban mejor en esas condiciones mixtas. Cuando comenzó a llover de verdad, Vettel, que era líder destacado y cómodo, se salió de pista en la curva trece en un error terrible. Coche de seguridad. Golpes en el volante. Decepción. Lamento. Y manos alzadas de los seguidores alemanes de Mercedes. La grúa retira el coche de Seb. Hamilton se pone líder por velocidad pura. En la reanudación Bottas intenta pasarle, mero teatro, el escudero acabará segundo. Raikkonen, tercero finalmente. Hamilton, peinado de estrella del reagge, se lanza a sus mecánicos. «El amor lo conquista todo», dice. Todos es posible. Incluso en la Fórmula 1…

Christian Del Bel